Bruce Springsteen llama “ejército privado de Trump” a fuerzas federales en su nueva canción

Bruce Springsteen lanzó «Streets of Minneapolis”, una canción de protesta que denuncia con crudeza a las fuerzas federales bajo el gobierno de Donald Trump, calificándolas de “ejército privado” mientras rinde homenaje a las víctimas Alex Pretti y Renée Good. La pieza —publicada con rapidez tras los hechos en Minnesota— reaviva el rol del legendario músico como voz crítica ante la violencia institucional.
Bruce Springsteen, el icónico músico estadounidense, vuelve a colocar la música en el centro del debate social y político con su más reciente lanzamiento, “Streets of Minneapolis”, una contundente canción de protesta en la que denuncia a las fuerzas federales bajo el gobierno de Donald Trump como un “ejército privado” destinado a reprimir comunidades y justificar políticas migratorias agresivas.
El tema —escrito, grabado y publicado en cuestión de días tras los fatales tiroteos de Alex Pretti y Renée Good a manos de agentes federales en Minneapolis— rompe con las baladas acústicas tradicionales de Springsteen para transformarse en una declaración artística de alto impacto político.
Titulado en referencia al clásico “Streets of Philadelphia”, este nuevo tema mantiene la tradición del músico de narrar desde la voz de la gente y las dificultades de la vida cotidiana, pero esta vez con una mirada crítica hacia lo que él considera violencia institucional y uso excesivo de la fuerza por parte de agencias como el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
En su letra, Springsteen describe a los agentes federales como una “fuerza de ocupación” y específicamente alinea sus acciones con lo que él llama el “ejército privado del rey Trump” dentro del Departamento de Seguridad Nacional, acusándolos de operar con tácticas cercanas a un “Estado del terror” en las calles estadounidenses.
Además de ser un himno de protesta, “Streets of Minneapolis” busca honrar la memoria de Pretti y Good, quienes perdieron la vida en el contexto de redadas migratorias que han generado protestas y rechazo en diversas partes del país. La canción culmina con llamados a la solidaridad comunitaria y la defensa de la dignidad humana frente a políticas que, según el artista, vulneran los derechos de las poblaciones más vulnerables.
El lanzamiento se produce en un momento de alta tensión política en Estados Unidos, en el que el debate sobre inmigración, autoridad federal y protestas civiles se ha intensificado. Springsteen, a sus 76 años, reafirma con esta obra su rol como cronista social y crítico cultural, recordando que el rock y la música pueden servir no solo para entretener, sino también para provocar reflexión y acción en audiencias globales.



