Créditos hipotecarios en CABA: cómo acceder a la nueva línea subsidiada

El Gobierno de la Ciudad lanzó créditos hipotecarios en CABA con tasas subsidiadas para facilitar el acceso a la vivienda. Apuntan a la clase media con cuotas similares al alquiler.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri, anunció una nueva línea de créditos hipotecarios en CABA con tasas subsidiadas destinada a facilitar el acceso a la primera vivienda para la clase media, en un contexto donde el financiamiento tradicional sigue siendo limitado y costoso.

El acceso a la vivienda propia en Argentina ha sido históricamente una de las principales dificultades para los sectores medios, especialmente tras la desaparición de líneas de crédito accesibles y el impacto de la inflación sobre los ingresos reales.

En la Ciudad de Buenos Aires, el mercado hipotecario se ha visto restringido en los últimos años, con tasas elevadas y condiciones que limitan el acceso a amplios sectores de la población. Actualmente, las tasas del sistema financiero rondan el 9,5%, lo que encarece significativamente el costo del crédito.

En este contexto, el Gobierno porteño decidió reorientar recursos del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) para impulsar nuevas herramientas de financiamiento dirigidas específicamente a la clase media.

La nueva línea de créditos hipotecarios en CABA establece una tasa de interés del 7,5% más ajuste por UVA, lo que implica una subvención estatal de dos puntos porcentuales respecto de las condiciones del mercado.

El programa permite financiar hasta el 75% del valor de la propiedad, con un monto máximo de $100 millones. Las viviendas elegibles deben tener hasta 80 metros cuadrados y un valor por metro cuadrado que no supere los US$2.800.

Uno de los aspectos centrales del esquema es que la cuota inicial no podrá superar el 25% de los ingresos del hogar, con el objetivo de evitar niveles de endeudamiento insostenibles.

Como referencia, por cada $10 millones solicitados a 20 años, la cuota inicial será de aproximadamente $80.600, requiriendo ingresos familiares desde los $322.000. Para acceder al monto máximo, se necesitarán ingresos superiores a $3,2 millones mensuales.

La línea está disponible tanto para trabajadores en relación de dependencia como para monotributistas y autónomos, quienes deberán operar con el Banco Ciudad mediante productos específicos.

Durante el anuncio, el jefe de Gobierno Jorge Macri sostuvo que la medida apunta a corregir una “deuda histórica” con la clase media porteña.

“Tener la casa propia va a dejar de ser una aspiración para convertirse en una realidad”, afirmó, y cuestionó políticas anteriores al señalar que “los recursos se concentraron casi exclusivamente en villas y asentamientos”, lo que calificó como una estrategia fallida e injusta.

En la misma línea, remarcó que el nuevo enfoque busca priorizar a quienes “cumplen las reglas, pagan impuestos y sostienen el funcionamiento de la Ciudad”.

Por su parte, el presidente del Banco Ciudad, Guillermo Laje, destacó el rol de la entidad como actor clave en el financiamiento hipotecario y subrayó que el objetivo es “ofrecer herramientas competitivas para el desarrollo familiar y personal”.

El anuncio contó además con la presencia del ministro de Hacienda y Finanzas, Gustavo Arengo, y la legisladora Rocío Figueroa.

Financiamiento y proyección

El esquema se financiará a través de una reasignación de recursos públicos. Según se informó, los fondos previamente destinados a políticas habitacionales en villas serán redirigidos a esta nueva línea de créditos.

Además, se incorporarán recursos provenientes de la concesión de medios públicos y de los dividendos del Banco Ciudad, que actualmente se reinvierten en la entidad.

La medida se suma a otras líneas vigentes, como créditos para la zona sur y el microcentro con tasas del 8,5%, y opciones generales en la Ciudad al 9,5%, además de financiamiento para desarrolladores inmobiliarios.

Desde el Ejecutivo porteño aseguran que el objetivo es ampliar el acceso al crédito y dinamizar el mercado inmobiliario, en un escenario donde el alquiler se ha convertido en la única alternativa para gran parte de la población.