Greenpeace denunció ante la Corte el aumento de la deforestación

Greenpeace denunció el crecimiento de la deforestación en el norte argentino y advirtió sobre intentos de modificar la Ley de Bosques. La organización alertó por el impacto ambiental y social de estas medidas.

Greenpeace denunció ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación el aumento de la deforestación en Argentina durante 2025, que alcanzó un incremento del 40% en el norte del país. La presentación se realizó en el marco del Día Internacional de los Bosques y apunta contra posibles modificaciones a la Ley de Bosques que, según la organización, podrían agravar la pérdida de superficie forestal.

La deforestación en Argentina continúa siendo uno de los principales problemas ambientales estructurales, especialmente en las provincias del norte. Según datos presentados por Greenpeace, durante 2025 se perdieron 210.702 hectáreas de bosques nativos, considerando tanto desmontes como incendios.

El detalle provincial evidencia la magnitud del fenómeno: Santiago del Estero lidera con 104.474 hectáreas afectadas, seguido por Chaco con 38.392, Salta con 34.067 y Formosa con 33.769 hectáreas. Estas cifras reflejan un incremento del 40% respecto a 2024.

El informe también subraya que Argentina se encuentra lejos de cumplir con el compromiso internacional de “Deforestación Cero” para 2030, asumido en la Cumbre Climática de Glasgow (COP26) en 2021.

En su presentación judicial, Greenpeace advirtió que el escenario podría agravarse ante iniciativas impulsadas por el gobierno nacional y algunas provincias para modificar la Ley de Bosques. Según la organización, estos cambios permitirían ampliar las áreas habilitadas para desmontes.

Actualmente, la normativa establece diferentes categorías de protección de los bosques nativos. La preocupación radica en que una eventual modificación limitaría las restricciones únicamente a las zonas clasificadas como Categoría I (rojo), que representan cerca del 10% de la superficie protegida en provincias clave.

Desde Greenpeace señalaron que esta flexibilización implicaría un incremento significativo de la deforestación, debilitando uno de los principales instrumentos legales de protección ambiental del país.

La organización también alertó sobre las consecuencias directas en la biodiversidad. Entre las especies más afectadas se encuentra el yaguareté, cuya supervivencia depende de la continuidad de los ecosistemas forestales.

“El avance de la deforestación implicará una mayor fragmentación de su hábitat, lo que representa una amenaza crítica para la especie”, indicaron. Además, mencionaron el riesgo para otras especies en peligro como el tatú carreta y el pecarí quimilero.

El impacto no se limita al plano ambiental. Greenpeace remarcó que la pérdida de bosques afecta directamente a comunidades indígenas de la región, entre ellas pueblos Wichí, Qom, Chorote, Tapiete, Guaraní, Mocoví, Chané, Pilagá y Nivaclé, cuyos modos de vida están estrechamente vinculados al territorio.

La presentación ante la Corte Suprema busca frenar cualquier intento de modificación regresiva de la Ley de Bosques y poner en agenda la urgencia de fortalecer los mecanismos de control y protección ambiental.

En este contexto, la coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace, Noemí Cruz, destacó la importancia de sostener el marco normativo vigente. “Las leyes de Bosques y de Glaciares son herramientas fundamentales para proteger ecosistemas frágiles y vitales. Ambas normas se lograron tras años de lucha y debemos defenderlas”, afirmó.

El reclamo se produce en vísperas del Día Internacional de los Bosques, una fecha establecida por la ONU para promover la conciencia global sobre el rol de estos ecosistemas en la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza.

La decisión que adopte la Corte Suprema podría tener un impacto determinante en la política ambiental argentina y en el cumplimiento de sus compromisos internacionales en materia climática.