Karina Milei amplía su poder tras cambios en Justicia

Karina Milei consolida su influencia dentro del Gobierno tras modificaciones en el Ministerio de Justicia y avanza sobre áreas vinculadas a Santiago Caputo. El equilibrio interno del “Triángulo de Hierro” vuelve a tensionarse.

Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, amplía su poder dentro del Gobierno nacional tras los recientes cambios en el Ministerio de Justicia y avanza en el monitoreo de áreas bajo la influencia del asesor Santiago Caputo, en un contexto de reconfiguración interna del esquema político que rodea al presidente Javier Milei.

Tras el receso de verano, volvieron a emerger tensiones dentro del denominado “Triángulo de Hierro”, el núcleo de poder que integran Karina Milei, el presidente Javier Milei y el asesor Santiago Caputo.

El esquema, que desde el inicio de la gestión funcionó como una estructura centralizada, comenzó a mostrar fisuras a partir de los cambios recientes en el Gabinete, particularmente en el área de Justicia.

En ese contexto, la secretaria general de la Presidencia reforzó su posicionamiento interno, consolidándose como una de las figuras con mayor capacidad de control político dentro de la administración libertaria.

Según confirmaron fuentes oficiales a Noticias Argentinas, Karina Milei “está atenta a todas las áreas” con la intención de ampliar su margen de influencia dentro del Gobierno.

La salida de Mariano Cúneo Libarona y de Sebastián Amerio —considerado un alfil judicial de Santiago Caputo— del Ministerio de Justicia fue un punto de inflexión. En su reemplazo ingresaron Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola, funcionarios alineados con la secretaria general a través del entorno de los primos Menem.

Este movimiento fortaleció la posición de Karina Milei, que pasó a tener influencia directa en cuatro de los nueve ministerios: Defensa, Seguridad, Justicia e Interior. A esto se suma el control del aparato partidario de La Libertad Avanza.

Por su parte, Santiago Caputo mantiene áreas de poder relevantes, como Salud y sectores estratégicos de Economía, donde conserva buena sintonía con el ministro Luis Caputo, considerado dentro del Gobierno como un actor con autonomía relativa.

El resto del Gabinete se distribuye en un esquema más equilibrado, con áreas como Cancillería bajo Pablo Quirno —cercano a Karina Milei pero en diálogo con Caputo—, Capital Humano liderado por Sandra Pettovello y Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, con vínculo directo con el Presidente.

Desde el entorno oficial reconocen que la secretaria general intensificó su nivel de supervisión. “Ahora está atenta a todas las áreas”, señalaron, en referencia a su intervención en organismos y estructuras clave.

Entre los focos recientes aparece el seguimiento del funcionamiento de ARCA, cuyo titular Andrés Vázquez responde al asesor presidencial, así como distintas secretarías bajo la órbita del Ministerio de Economía.

En paralelo, dentro del oficialismo circulan versiones sobre posibles nuevos cambios en el corto plazo. “Algunos nuevos cambios se van a venir. Hay gente que no entiende cómo funciona el poder”, deslizó una fuente del Gobierno.

Sin embargo, no todos comparten esa lectura. Desde otros sectores relativizan la posibilidad de nuevos avances y apelan a la cautela. “Felices los que nada esperan porque nunca serán defraudados”, ironizó una voz del entorno.

El rediseño del mapa de poder tendrá un nuevo capítulo en la próxima reunión de mesa chica prevista en el Ministerio del Interior, donde Karina Milei y Santiago Caputo podrían coincidir tras los últimos movimientos en Justicia.

El encuentro se dará en medio de la polémica por el vocero Manuel Adorni, en la que dentro del oficialismo surgieron sospechas de “fuego amigo” por filtraciones, con miradas que incluso apuntan a la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

Pese a ese episodio, el Gabinete cerró filas en respaldo a Adorni, alineándose detrás de Karina Milei, quien fue una de las primeras en manifestar su apoyo público.

En este escenario, el equilibrio interno del oficialismo sigue en redefinición. Desde el entorno de Santiago Caputo aseguran que la dinámica de poder no cambió sustancialmente y relativizan la idea de paridad: “Siempre fue un triángulo invertido”, afirman.