Milei convoca a los gobernadores “dialoguistas” a Casa Rosada tras las elecciones legislativas

El presidente Javier Milei convocó a los gobernadores “dialoguistas” a una reunión en Casa Rosada, en el primer gesto político tras las elecciones legislativas.
En su primera acción política tras los comicios legislativos, el presidente Javier Milei convocó a un grupo de gobernadores “dialoguistas” para participar de una reunión en Casa Rosada, programada para mañana. El objetivo, según confirmaron fuentes oficiales, es “evaluar la agenda de gestión y fortalecer la coordinación con las provincias que acompañan el rumbo del Gobierno nacional”.
El encuentro tendrá como eje la continuidad del Pacto de Mayo, rubricado en julio del año pasado en Tucumán, y marcará el primer diálogo institucional entre el mandatario y los gobernadores tras la victoria electoral de La Libertad Avanza (LLA).
Provincias convocadas y ausencias notorias
Los primeros en recibir la invitación fueron los aliados más cercanos a la Casa Rosada durante la campaña: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires).
También confirmaron su presencia los mandatarios que integran el espacio Provincias Unidas: Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy) e Ignacio Torres (Chubut).
A ellos se suman Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Claudio Poggi (San Luis), Hugo Passalacqua (Misiones) y Gustavo Sáenz (Salta).
Entre los peronistas presentes, destacan Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), ambos revalidados en sus provincias en las últimas elecciones, junto al santiagueño Gerardo Zamora, referente del Frente Cívico.
Fuera de la convocatoria quedaron los mandatarios kirchneristas: Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Ricardo Quintela (La Rioja) y Sergio Ziliotto (La Pampa), en una señal política que refuerza la estrategia de Milei de consolidar su vínculo con los sectores provinciales más abiertos al diálogo.
Un mensaje político hacia el interior
Desde el entorno presidencial señalan que la reunión busca “consolidar una nueva etapa de cooperación federal”, en la que las provincias con afinidad al proyecto libertario tengan un rol activo en la implementación de políticas económicas y reformas estructurales.
El Gobierno también espera enviar una señal de estabilidad institucional hacia los mercados y el Congreso, de cara a la segunda parte de la gestión.
La exclusión de los mandatarios identificados con el kirchnerismo refuerza la polarización dentro del mapa político provincial, donde Milei apuesta a una coalición de gobernadores pragmáticos y aliados de gestión, mientras mantiene distancia de los espacios opositores duros.



