Pymes argentinas al borde del colapso: alertan por falta de crédito y destrucción de empleo

Eduardo Fernández, directivo de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas, señaló que la recesión, la presión financiera y el avance de las importaciones asfixian al sector productivo. Ya se perdieron más de 400.000 empleos en los últimos años y el futuro se vislumbra “sombrío”.

El sector de las pequeñas y medianas empresas atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas dos décadas. Eduardo Fernández, directivo de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas, advirtió que la falta de crédito, la caída del consumo y el impacto de las importaciones configuran un “escenario crítico” con cierres masivos de firmas y un fuerte deterioro del empleo.

En declaraciones a Radio Rivadavia, Fernández explicó que la política monetaria del Gobierno, con un marcado incremento de los encajes bancarios, eliminó el acceso al financiamiento productivo y al crédito de consumo, que históricamente fueron motores del mercado interno. “El crédito está totalmente descartado tanto para consumo como para financiamiento de las empresas. Las tasas de interés actuales son insoportables para el sistema productivo y comercial”, señaló.

Según el dirigente, el salto en los encajes es uno de los factores más preocupantes: “Al inicio de agosto el encaje total era del 30% y el de bonos del 9%. Vamos a cerrar el mes con 53,5% y 18,5%, respectivamente. Esto significa tasas reales imposibles de afrontar”, graficó.

La falta de financiamiento se suma a la creciente competencia de las importaciones, que pone en jaque la continuidad de muchas firmas nacionales. “No solo es difícil sostener la producción, sino que ahora tenemos un sistema financiero restrictivo que busca salvarse a sí mismo, pero asfixia al aparato productivo”, subrayó Fernández.

El impacto ya es visible en el empleo. De acuerdo con datos de la Asociación, durante la pandemia se perdieron más de 155.000 puestos de trabajo y, en los últimos 18 meses, la cifra se incrementó en 250.000 más. “Las pymes no quieren despedir, pero no pueden sostener sus plantillas. Detrás del cierre de cada empresa hay historias familiares y economías regionales que desaparecen”, advirtió.

En ese sentido, Fernández trazó un paralelo con la crisis de principios de siglo: “Cuando se sinceren las cifras y se mida la economía real, vamos a encontrar un desastre comparable al de 2001. Hoy el país está destruyendo empleo y cerrando empresas que tardaron décadas en consolidarse”.

El mensaje es claro: el entramado pyme, que representa más del 70% del empleo privado en la Argentina, está en riesgo de sufrir una de las peores crisis de su historia reciente.