Tierra del Fuego aprobó la Ley de Acuicultura Sostenible y redefine su desarrollo productivo

La Legislatura de Tierra del Fuego sancionó la Ley de Acuicultura Sostenible, un nuevo marco normativo que busca modernizar la producción acuícola, generar empleo genuino e impulsar la investigación, con fuertes resguardos ambientales y la exclusión de zonas emblemáticas como el Canal Beagle.

La Ley de Acuicultura Sostenible de Tierra del Fuego fue aprobada por mayoría en la Legislatura provincial y marca un punto de inflexión en la estrategia de desarrollo productivo fueguina. La iniciativa crea un marco normativo integral para regular y promover la actividad acuícola, tanto en ámbitos marítimos como continentales, con el objetivo de diversificar la matriz económica, atraer inversiones y fortalecer el empleo local, sin comprometer el equilibrio ambiental.

El proyecto fue impulsado por el bloque de La Libertad Avanza y promovido por el exlegislador provincial y actual senador nacional Agustín Coto, quien celebró la sanción de una norma que —según destacó— “combina desarrollo, empleo y cuidado ambiental bajo estándares internacionales”. Desde el oficialismo provincial coincidieron en que la ley abre oportunidades concretas para el crecimiento del sector productivo, especialmente en el norte de la provincia.

Uno de los puntos centrales de la Ley de Acuicultura Sostenible es la exclusión expresa de áreas sensibles y de alto valor ambiental y turístico. El texto prohíbe el desarrollo de proyectos en el Canal Beagle y en espejos de agua emblemáticos como la Laguna Esmeralda y el Lago Fagnano, una definición que busca preservar recursos naturales estratégicos y proteger a un sector clave como el turismo, que emplea a más de 16.000 fueguinos y representa una de las principales fuentes de ingresos de Tierra del Fuego.

En materia ambiental, la normativa establece que todo emprendimiento deberá contar con una Evaluación Ambiental Estratégica, en línea con estándares internacionales. Además, habilita el uso de tecnologías de última generación, como los Sistemas de Recirculación de Agua (RAS), que permiten un uso eficiente y controlado del recurso hídrico, con carácter consultivo en el caso del agua dulce.

Desde el Gobierno provincial subrayaron que la ley también apunta a reducir la dependencia externa: actualmente, Tierra del Fuego importa más de 5.000 toneladas anuales de salmón desde Chile, un dato que refleja el potencial de desarrollo local de la actividad bajo criterios de sustentabilidad y control estatal.

Por su parte, referentes de La Libertad Avanza destacaron que la sanción de la Ley de Acuicultura Sostenible representa un avance hacia una economía más sustentable, diversificada y soberana, capaz de articular producción, innovación tecnológica y protección ambiental. Con esta normativa, Tierra del Fuego busca posicionarse en el debate nacional sobre desarrollo responsable, apostando a un modelo que combine crecimiento económico con preservación de sus recursos naturales más valiosos.