UCR 2025: quiénes son los candidatos a suceder a Lousteau en la conducción nacional

Con Lousteau fuera de la contienda y volcado a su nuevo armado político, todas las miradas se concentran en Gustavo Valdés, hoy el dirigente mejor posicionado para asumir la conducción nacional del radicalismo. Cornejo, Pullaro, Abad y otros referentes completan un tablero donde pesan más los alineamientos nacionales que la historia partidaria.

La Unión Cívica Radical (UCR) puso fecha y lugar al plenario que sellará el fin de la etapa de Martín Lousteau y abrirá el camino para la renovación partidaria. El encuentro será el 12 de diciembre a las 14, en la sede nacional de la UCR, y reunirá a los delegados provinciales y representantes orgánicos para elegir al próximo titular del Comité Nacional.

La convocatoria, aprobada por unanimidad, mantiene la tradición de realizar el recambio tras el 10 de diciembre, cuando se produce el reordenamiento legislativo. Pero esta vez el escenario es distinto: el radicalismo llega con fracturas internas, un bloque disminuido en Diputados y un proceso de reacomodamiento frente al gobierno nacional.

El final de un ciclo: el ocaso de la era Lousteau

Lousteau, senador y diputado nacional electo, nunca logró sintetizar al conjunto del partido. Su perfil crítico hacia la Casa Rosada lo dejó aislado dentro del bloque, al punto de votar en soledad en debates clave, como la Ley Bases. Esa postura chocó con un radicalismo que, en su mayoría, optó por una estrategia más conciliadora con el gobierno de Javier Milei.

La gestión del economista coincidió, además, con la ruptura del bloque en Diputados. Mientras un sector se mantuvo bajo el liderazgo de Rodrigo de Loredo con posiciones más dialoguistas, otro formó Democracia para Siempre, con un perfil opositor más nítido. A esto se sumó la fuga de referentes hacia La Libertad Avanza, reconfigurando de manera abrupta el mapa partidario.

Con un pie en el armado de Provincias Unidas, Lousteau ya decidió no buscar otro mandato, lo que abrió una carrera anticipada por su sucesión.

Valdés, el gran favorito en una UCR que vira hacia el oficialismo

Entre los nombres en danza, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, aparece como el dirigente mejor posicionado para quedarse con la presidencia del Comité Nacional. Es el único radical que ganó su territorio sin depender del armado de La Libertad Avanza, y lo hizo imponiéndose con claridad sobre el candidato libertario.

Ese triunfo lo fortaleció frente a sus pares de Provincias Unidas —Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Carlos Sadir (Jujuy)— quienes no lograron retener sus provincias. La victoria correntina funciona hoy como una credencial de peso frente a un radicalismo que busca recomponerse electoralmente.

Valdés es el nombre más claro, pero él no ha tomado la decisión”, admiten en su entorno. Su figura genera consenso en sectores que buscan una conducción más alineada al Gobierno nacional, en contraste con la etapa de Lousteau.

Cornejo, la incógnita: ¿competidor o aliado?

El otro nombre que sobrevuela es el del gobernador mendocino Alfredo Cornejo, histórico operador interno y figura de peso del radicalismo. Si bien hasta ahora no mostró señales concretas de querer disputar la presidencia partidaria, algunos sectores temen que pueda presentar batalla.

El grueso de los delegados no son violetas ni violáceos”, remarcan, en referencia a un eventual intento del cornejismo de imponer condiciones. La advertencia apunta a evitar que un posicionamiento más cercano a La Libertad Avanza tome el control del partido.

Cornejo, aseguran sus allegados, no estaría dispuesto a sumar responsabilidades partidarias mientras gestiona la provincia, lo que reduce —al menos por ahora— su probabilidad de lanzarse.

Otros nombres en el tablero: Abad, Negri y la crisis bonaerense

El senador bonaerense Maximiliano Abad, cercano a Ernesto Sanz, también figura en la conversación, aunque con menos fuerza. La crisis del radicalismo bonaerense, que no logró representación relevante en las últimas elecciones, debilita su candidatura frente a la potencia territorial de los gobernadores.

También circuló el nombre del cordobés Mario Negri, histórico jefe de bloque, pero su entorno desmintió de plano cualquier aspiración: “Ni siquiera es delegado”, remarcaron.

El desafío previo: reunificar el bloque radical en Diputados

Antes de definir al próximo presidente del Comité Nacional, la UCR deberá resolver otro desafío mayúsculo: unificar sus bloques en la Cámara de Diputados. Con apenas una docena de legisladores, el radicalismo necesita ordenar su representación para no perder influencia en el Congreso.

La clave estará en que la conducción de ese bloque unificado no responda a ninguno de los “extremos”. Los sectores internos coinciden en que la figura elegida debe representar una síntesis y no una continuidad de las tensiones recientes.

Un partido en transición

La elección del sucesor de Lousteau marcará un punto de inflexión. El radicalismo llega al plenario con menos representación, más fragmentación y una tensión creciente entre alineamientos internos que buscan redefinir el rumbo del partido frente al oficialismo.

Con la figura de Valdés como favorita, la UCR se prepara para un cambio de época donde los gobernadores —y no los dirigentes de la Capital— volverán a ser el centro de gravedad del histórico partido.