El mapa de privatizaciones que prepara el Gobierno

El Gobierno tiene una hoja de ruta para avanzar con nuevas privatizaciones de empresas públicas. AySA, Belgrano Cargas, Intercargo y ENARSA aparecen entre las principales prioridades del oficialismo.

El Gobierno de Javier Milei prepara una nueva etapa de privatizaciones de empresas públicas, con el objetivo de reducir la participación del Estado en distintas actividades económicas y avanzar con al menos cinco operaciones antes del primer semestre de 2027. La estrategia es coordinada por el Ministerio de Economía, la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y las autoridades de cada compañía.

De acuerdo con información reconstruida por Agencia Noticias Argentinas, el esquema contempla diferentes modalidades según cada empresa. Mientras algunas avanzarán mediante licitaciones para la venta de acciones, otras serán concesionadas a operadores privados durante períodos extensos.

La agenda oficial concentra especial atención en AySA, cuya privatización aparece como la operación más inmediata y de mayor relevancia dentro del cronograma diseñado por el Gobierno.

AySA, la principal prioridad

La apertura de ofertas por el 90% del paquete accionario de AySA está prevista para el 15 de septiembre. El proceso contempla una licitación sin precio base, aunque las propuestas deberán superar una valuación de referencia elaborada por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).

El mecanismo permitirá que el oferente que presente la propuesta económica más conveniente se quede con el control de la empresa encargada del servicio de agua potable y saneamiento en el área metropolitana.

Entre los posibles interesados aparece Mauricio Filiberti, propietario de Transclor y socio de Daniel Vila y José Luis Manzano en Edenor. Según trascendió, Filiberti podría presentar una oferta junto con Rowing, la constructora de Walter Román.

Otro de los grupos mencionados es Roggio, que cuenta con experiencia en el sector a través de Aguas Cordobesas. La definición de los participantes y las ofertas será uno de los primeros hitos del nuevo esquema de privatizaciones.

Belgrano Cargas y la concesión ferroviaria

El segundo gran frente de la agenda oficial es el sistema ferroviario de cargas. El Gobierno ya lanzó la licitación para concesionar las vías de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, junto con los inmuebles aledaños.

La concesión tendrá un plazo de 50 años y requerirá inversiones cercanas a los US$1.000 millones. Además, los futuros operadores podrán acceder a los beneficios contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

El proceso establece restricciones para evitar la participación de empresas extranjeras controladas por Estados. Los interesados podrán realizar consultas hasta el 28 de octubre y deberán presentar sus ofertas hasta el 11 de noviembre a las 9.59.

El desafío para el Gobierno será conseguir inversores dispuestos a asumir compromisos de largo plazo y realizar las inversiones necesarias para recuperar y modernizar la infraestructura ferroviaria.

Intercargo y ENARSA, las próximas operaciones

Intercargo también forma parte del mapa de privatizaciones. La empresa estatal brinda servicios de rampa y asistencia en tierra en los aeropuertos y desde el año pasado las autoridades trabajan en el diseño del proceso para transferir su operación al sector privado.

El Gobierno analiza realizar un segundo llamado a licitación antes de que termine 2026, aunque todavía resta definir la modalidad definitiva del procedimiento.

En paralelo, ENARSA aparece como otro de los activos estratégicos sobre los que el oficialismo pretende avanzar. La empresa participa en actividades vinculadas con la exploración, producción, transporte y comercialización de hidrocarburos y con la generación eléctrica.

Según fuentes vinculadas al Gobierno, durante 2026 se prevé convocar a licitación para las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y San Martín. Posteriormente, durante el primer trimestre de 2027, sería el turno de la central Vuelta de Obligado.

El plan también contempla avanzar sobre los gasoductos que actualmente están bajo la órbita de ENARSA, considerados uno de los activos de mayor importancia dentro de la compañía.

El cronograma y los próximos pasos

El Gobierno busca así convertir la política de privatizaciones en un proceso sostenido durante los próximos meses. AySA aparece como la primera prueba concreta, mientras que el frente ferroviario y los activos energéticos concentran operaciones de mayor escala y compromisos de inversión de largo plazo.

La estrategia se enmarca en el objetivo más amplio de la administración de Javier Milei de reducir el tamaño del Estado y transferir a operadores privados la gestión de determinados servicios y activos públicos.

El cumplimiento del cronograma dependerá, sin embargo, de la respuesta de los inversores, de las condiciones económicas de cada proceso y de la capacidad oficial para completar las licitaciones dentro de los plazos previstos. Con AySA como primera prioridad, el segundo semestre de 2026 será determinante para medir hasta dónde puede avanzar el Gobierno con su nueva ola de privatizaciones.