Renault y SMATA acuerdan un banco de horas para 1.200 trabajadores

Renault y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) acordaron implementar un banco de horas para unos 1.200 trabajadores de la planta de Santa Isabel, en Córdoba, en el marco del nuevo esquema establecido por la reforma laboral. El entendimiento permite compensar horas trabajadas durante períodos de mayor producción con jornadas reducidas cuando disminuye la actividad.
El acuerdo entre Renault y SMATA constituye, según la información difundida por el Gobierno, el segundo entendimiento de este tipo alcanzado entre una empresa y el gremio desde la aprobación de la reforma laboral.
Anteriormente, SMATA había firmado un acuerdo similar con la autopartista Mirgor. La aplicación del banco de horas forma parte de los cambios incorporados al régimen laboral, que buscan otorgar mayor flexibilidad en la organización de las jornadas de trabajo.
El mecanismo adquiere particular relevancia para la industria automotriz, donde los niveles de producción pueden variar de acuerdo con la demanda, las exportaciones y los ciclos de fabricación. En ese contexto, las empresas buscan adaptar las horas de trabajo a las necesidades operativas de cada período.
Cómo funcionará el acuerdo entre Renault y SMATA
El esquema contempla que las horas adicionales trabajadas durante los períodos de mayor producción puedan acumularse como crédito horario para los trabajadores. Posteriormente, ese crédito podrá utilizarse para reducir jornadas cuando la actividad de la planta sea menor.
De esta manera, el sistema apunta a evitar que los períodos de baja demanda se traduzcan automáticamente en suspensiones o reducciones salariales, al tiempo que permite a la compañía contar con mayor capacidad de adaptación frente a los cambios en el nivel de producción.
Uno de los aspectos destacados por el Gobierno es la posibilidad de adecuar el funcionamiento de la planta de Santa Isabel a los requerimientos de competitividad de la industria automotriz y a las condiciones de mercados de exportación como Brasil y Europa.
El acuerdo se produce además mientras Renault avanza con un importante proceso de transformación industrial en Córdoba. La compañía tiene prevista una inversión de 400 millones de euros destinada a la fabricación de la nueva camioneta Renault Niagara.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, celebró el entendimiento entre Renault y SMATA y lo vinculó con los objetivos de la nueva legislación laboral.
«Gracias a la Ley de Modernización Laboral, Renault y SMATA acordaron un banco de horas para mejorar la competitividad de 1.200 trabajadores y sostener los puestos de trabajo», señaló la funcionaria en una publicación en X.
Pettovello explicó que, bajo el nuevo esquema, las horas adicionales pueden acumularse durante los períodos de mayor producción y compensarse posteriormente cuando disminuya la demanda.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, también respaldó el mecanismo y sostuvo que apunta a adaptar la organización del trabajo a modalidades que incorporen una mayor flexibilidad.
La implementación del banco de horas en Renault introduce un cambio significativo en la forma de administrar los períodos de mayor y menor actividad dentro de la planta de Santa Isabel. El sistema reemplaza, en el marco del acuerdo, el esquema tradicional de compensación exclusivamente mediante el pago de horas extras por un mecanismo de crédito y débito horario.
Según el esquema difundido, una jornada extendida genera horas a favor del trabajador que posteriormente pueden compensarse con una reducción equivalente de la jornada. La normativa contempla jornadas de hasta 12 horas diarias, junto con los descansos obligatorios correspondientes.
El impacto concreto del acuerdo dependerá de su aplicación en la planta y de la evolución de los niveles de producción. Para Renault, el entendimiento se vincula directamente con el proceso de inversión y reconversión industrial previsto para Córdoba, mientras que para SMATA representa un nuevo mecanismo de organización de las jornadas laborales.
El acuerdo entre ambas partes se suma así a los primeros casos de aplicación concreta de las nuevas reglas laborales en el sector industrial y será seguido de cerca por otras empresas y sindicatos que evalúan mecanismos similares.



