ACV en Argentina: el desconocimiento que pone vidas en riesgo

Un relevamiento nacional mostró que aún persisten mitos y errores sobre cómo actuar frente a un ACV. Solo el 38% de la población se siente preparada para reaccionar correctamente ante una emergencia. Expertos insisten en la importancia de reconocer los síntomas y llamar de inmediato al servicio de emergencias.
Aunque siete de cada diez argentinos aseguran saber qué es un accidente cerebrovascular (ACV), apenas el 38% declara sentirse preparado para actuar correctamente si alguien cercano presenta síntomas. Así lo reveló una nueva encuesta nacional realizada por la consultora Voices, que advierte que la falta de información práctica y los mitos sobre la atención inmediata pueden costar vidas.
El estudio, realizado en septiembre de 2025 a más de 800 personas mayores de 16 años en CABA, GBA, Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán, expuso que cuatro de cada diez argentinos desconocen que el tratamiento debe iniciarse dentro de las primeras 4 horas y media para evitar secuelas graves o la muerte.
“Un ACV es una emergencia médica tiempo-dependiente. Cada minuto sin tratamiento equivale a la pérdida de dos millones de neuronas”, explicó el Dr. Matías Alet, neurólogo del FLENI y titular de la Unidad de ACV del Hospital Ramos Mejía. “El primer reflejo debe ser llamar al servicio de emergencias o dirigirse a un centro preparado para el manejo de esta patología, que no siempre es el más cercano”, advirtió.
Creencias erróneas y falta de reacción rápida
El 55% de los encuestados cree que cualquier hospital puede atender un ACV, y tres de cada cuatro optarían por acudir al centro de salud más próximo, en lugar de priorizar uno especializado.
“El tiempo es el factor determinante. Cuanto antes se inicia el tratamiento, mejores son los resultados”, subrayó el Dr. Adolfo Savia, presidente del Consejo de Emergencias de la Sociedad Argentina de Medicina.
Savia destacó que en varias provincias —entre ellas CABA, Córdoba, Mendoza, Salta y Tucumán— se trabaja en la articulación de redes de atención de ACV, para mejorar la derivación y reducir los tiempos de respuesta. “El rol de la comunidad es fundamental: identificar los síntomas, llamar al 107 y permitir que el sistema de emergencias active el protocolo hospitalario”, agregó.
Cómo reconocer un ACV: la regla FAST
Aunque el 69% de los argentinos afirma estar informado sobre la enfermedad, solo un tercio conoce la regla “FAST” —por sus siglas en inglés— que ayuda a identificar los signos de alarma:
- F (Face): caída o entumecimiento de un lado de la cara.
- A (Arms): debilidad o imposibilidad de levantar un brazo.
- S (Speech): dificultad para hablar o entender.
- T (Time): actuar rápido y llamar a emergencias.
Los síntomas más mencionados fueron la confusión repentina, el dolor de cabeza intenso, los trastornos del habla y la parálisis de un lado del cuerpo, aunque un 5% de los encuestados no supo identificar ninguno.
“El tratamiento más frecuente es con un fármaco fibrinolítico que disuelve el coágulo en las arterias del cerebro, pero debe aplicarse dentro de las primeras 4 horas y media”, explicó Savia. “Después de ese período, las opciones de recuperación total se reducen drásticamente”.
Prevención y concientización
Ocho de cada diez argentinos manifestaron preocupación por su riesgo de sufrir un ACV, especialmente mujeres y personas mayores de 35 años. La mayoría asocia la prevención a chequeos médicos, control del estrés, actividad física, descanso adecuado y dieta equilibrada.
Sin embargo, la encuesta muestra que los más jóvenes y los sectores de menores ingresos siguen siendo los menos informados y los más vulnerables.
Para revertir esta situación, este miércoles 5 de noviembre se realizará una jornada de concientización frente al Obelisco, con un reloj gigante que simbolizará el valor del tiempo en la atención del ACV y una cabina interactiva para grabar mensajes de prevención.
“Necesitamos transformar la conciencia en acción”, sostuvo el Dr. Alet. “De nada sirve mejorar los protocolos hospitalarios si la población no reconoce los síntomas ni llama de inmediato a una ambulancia. Tiempo es cerebro”.



