ADEPA repudió amenazas de muerte contra periodistas

La ADEPA repudió amenazas de muerte contra periodistas y alertó sobre su gravedad institucional. La entidad pidió a las autoridades investigar con rapidez estos hechos intimidatorios.
La ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) repudió este lunes 13 de abril las amenazas de muerte contra periodistas en Argentina, tras los casos denunciados por Ignacio Ortelli y Tomás Méndez. La entidad calificó los hechos como un mecanismo de intimidación grave y exigió una investigación urgente por parte de las autoridades.
La preocupación por la seguridad de los trabajadores de prensa volvió a instalarse en la agenda pública luego de que se conocieran nuevas amenazas dirigidas contra periodistas. Según informó ADEPA, los mensajes intimidatorios fueron recibidos en los últimos días y puestos en conocimiento tanto de los medios como de la opinión pública.
Este tipo de episodios se inscribe en un escenario más amplio de tensión entre sectores del poder, actores sociales y medios de comunicación, donde las agresiones verbales y amenazas han ido en aumento en los últimos años.
Uno de los casos más recientes involucra al periodista Ignacio Ortelli, integrante de Radio Rivadavia y A24, quien difundió en sus redes sociales una amenaza de muerte recibida a través de Instagram. El mensaje fue posteriormente replicado en su cuenta de X, generando amplia repercusión.
Por otro lado, el periodista Tomás Méndez, según informó el Grupo Octubre —empresa donde se desempeña—, denunció ante la Policía de la Ciudad una serie de amenazas y situaciones de seguimiento sospechoso dirigidas tanto contra él como contra su familia.
Ambos episodios encendieron las alertas en el ámbito periodístico y motivaron la rápida reacción de ADEPA, que nuclea a medios de todo el país.
En su comunicado, ADEPA advirtió sobre “la gravedad” de este tipo de hechos y sostuvo que se trata de un “mecanismo de intimidación claramente ilegal”. La entidad remarcó que las amenazas contra periodistas no solo afectan a las víctimas directas, sino que constituyen un riesgo para el ejercicio de la libertad de expresión.
El pronunciamiento también subraya la necesidad de garantizar condiciones seguras para el trabajo periodístico, en un contexto donde la violencia simbólica y física puede derivar en consecuencias más graves si no se actúa de manera preventiva.
Desde el sector, distintas voces coincidieron en señalar que este tipo de intimidaciones busca generar autocensura o condicionar la labor informativa, lo que impacta directamente en la calidad democrática.
ADEPA exhortó a las autoridades judiciales y de seguridad a investigar los hechos “con celeridad” para identificar a los responsables y evitar la repetición de estos episodios. El reclamo apunta a una respuesta institucional rápida que envíe una señal clara contra la impunidad.
En paralelo, se espera que las investigaciones avancen tanto en el ámbito digital —para rastrear el origen de las amenazas— como en las denuncias presenciales, particularmente en el caso de Méndez, donde se reportaron seguimientos sospechosos.
El episodio reabre el debate sobre la protección de periodistas en Argentina y la necesidad de fortalecer mecanismos de prevención ante situaciones de riesgo.



