Contradicción entre Milei y Caputo por la pobreza: difieren en 2 millones

El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, ofrecieron cifras distintas sobre la cantidad de argentinos que habrían salido de la pobreza. Mientras uno habló de 14 millones de personas, el otro mencionó 12 millones, generando interrogantes sobre los datos oficiales.

La reducción de la pobreza volvió a ubicarse en el centro del debate tras las declaraciones realizadas durante el Latam Economic Forum.

Una diferencia de dos millones de personas marcó este jueves las exposiciones del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, durante el Latam Economic Forum. Ambos funcionarios defendieron los resultados económicos de la gestión libertaria, pero presentaron cifras distintas respecto de la cantidad de argentinos que habrían salido de la pobreza desde el inicio de la administración.

Mientras Milei aseguró que las políticas impulsadas por el Gobierno permitieron sacar a 14 millones de personas de la pobreza, Caputo sostuvo que la cifra alcanza a 12 millones. La contradicción quedó expuesta durante la misma jornada y volvió a poner el foco sobre la metodología utilizada para medir la evolución de los indicadores sociales.

Durante su intervención, Milei destacó el trabajo conjunto entre el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, y el Ministerio de Economía para explicar la mejora de los indicadores sociales.

“El Gobierno sacó a 14 millones de argentinos de la pobreza”, afirmó el mandatario al exponer ante empresarios, economistas e inversores presentes en el foro.

Minutos más tarde, Caputo presentó un balance similar sobre la evolución económica, aunque con una diferencia significativa en la magnitud del dato. Según el ministro, fueron 12 millones los argentinos que dejaron de ser pobres.

Además, cuestionó las críticas de sectores opositores y analistas que sostienen que la situación social continúa deteriorada.

“Hay un 25% de la población que está mejor. Esto es un dato duro”, afirmó el titular del Palacio de Hacienda.

Las cifras mencionadas por ambos funcionarios parten de los datos correspondientes al segundo semestre de 2025, último período relevado oficialmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

De acuerdo con ese informe, la pobreza se ubicó en el 28,2% de la población, lo que representó una caída interanual de 9,9 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2024.

En paralelo, la indigencia descendió al 6,3%, por debajo del 8,2% registrado un año antes.

Desde el Ministerio de Capital Humano, sin embargo, suelen comunicar la evolución del fenómeno en términos porcentuales y no mediante cantidades absolutas de personas. En ese sentido, Pettovello destacó la reducción de la pobreza y la indigencia tomando como referencia los indicadores oficiales publicados por el organismo estadístico.

No obstante, el propio INDEC precisó que durante el segundo semestre de 2025 la pobreza afectó a aproximadamente 13,5 millones de personas en todo el país, un número que difiere de las afirmaciones realizadas por Milei y Caputo respecto de la cantidad de ciudadanos que habrían salido de esa condición.

La discusión sobre los indicadores sociales también incorporó la visión de especialistas. Uno de ellos fue Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA).

El investigador reconoció la mejora reflejada por las estadísticas oficiales, aunque advirtió que existen factores metodológicos que podrían estar mostrando una reducción más pronunciada de la pobreza que la percibida por amplios sectores de la población.

Según explicó, la estructura de gastos de los hogares cambió significativamente en las últimas dos décadas. Mientras años atrás una porción importante del ingreso familiar se destinaba a alimentos, actualmente el peso de los servicios y las tarifas tiene una incidencia mucho mayor.

“La gente deja de ser pobre porque puede pagar servicios, pero no porque tenga más capacidad de consumo”, sostuvo.

Salvia también cuestionó la actualización de las canastas utilizadas para medir la pobreza, al señalar que continúan basándose en ponderaciones elaboradas hace más de veinte años.

A su entender, la combinación entre cambios en los patrones de consumo y metodologías estadísticas desactualizadas puede generar una reducción de la pobreza más acelerada de la que efectivamente experimentan los hogares.

La diferencia entre los números difundidos por Milei y Caputo no modifica los datos oficiales publicados por el INDEC, pero vuelve a abrir el debate sobre la interpretación de las estadísticas sociales y el impacto real de la recuperación económica sobre la calidad de vida de los argentinos.

En un contexto donde la evolución de la pobreza constituye uno de los principales indicadores para evaluar la gestión gubernamental, las discrepancias internas dentro del propio Ejecutivo suman interrogantes sobre los criterios utilizados para comunicar los resultados.

La discusión probablemente continuará en los próximos meses, especialmente cuando se publiquen nuevos informes oficiales que permitan medir si la tendencia descendente observada durante 2025 logra consolidarse o si persisten diferencias entre los indicadores estadísticos y la percepción cotidiana de los hogares.