El Gobierno de la Ciudad bajo auditoría por fallas en el control de la calidad del agua urbana

La Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) evaluó la gestión 2024 de la Agencia de Protección Ambiental (APRA), organismo dependiente del Gobierno de la Ciudad, y detectó deficiencias en el monitoreo sanitario de la cuenca hídrica porteña.
El informe indicó que el organismo no elaboró un inventario completo de los cuerpos de agua, incumpliendo lo previsto por la Ley 3295 de Gestión Ambiental del Agua. Desde la APRA señalaron que el registro corresponde a la Dirección General Sistema Pluvial, aunque la auditoría sostuvo que la autoridad ambiental mantiene responsabilidades propias en la materia.
La cuenca hídrica de la Ciudad incluye el Río de la Plata, el Riachuelo, trece arroyos y lagos ubicados en parques urbanos. Sin embargo, los controles físico-químicos y microbiológicos no abarcan la totalidad de esas aguas de dominio público.
El análisis de laboratorio abarcó 54 analitos: 39 cuentan con regulación y 15 no poseen valores de referencia. Según el informe, el gobierno porteño no desarrolla investigación para fijar niveles admisibles de sustancias contaminantes.
Entre los mayores excedentes detectados aparecen el Lago Lugano con 28,20%, el Arroyo Cildañez con 25,64% y el Arroyo Ugarteche con 20,50%.
La AGCBA también señaló que la APRA debe intervenir en actividades que puedan afectar la calidad del agua y ejecutar acciones de remediación. La Dirección General Control Ambiental respondió que las tareas de saneamiento no forman parte de sus funciones.
Además, el organismo auditor indicó que el Gobierno de la Ciudad no implementó mecanismos de participación ciudadana ni actualizó los estándares de calidad hídrica previstos por la normativa vigente.



