Emergencia en discapacidad: la oposición insiste con un proyecto vetado por Milei

La oposición en el Senado acelera los tiempos para debatir la emergencia en discapacidad, vetada por Milei, y un proyecto que limita el uso de los decretos de necesidad y urgencia. El oficialismo enfrenta un escenario adverso en la Cámara alta.

La Cámara de Senadores se prepara para una semana de alta tensión política. El interbloque opositor, encabezado por el kirchnerismo, busca concretar una sesión que podría realizarse entre miércoles y jueves para tratar dos iniciativas que generan preocupación en la Casa Rosada: la declaración de la emergencia en discapacidad y la regulación de los decretos de necesidad y urgencia (DNU).

El temario se definirá en el inicio de la semana, cuando las principales bancadas opositoras —que incluyen al Frente de Todos, la UCR, el PRO y legisladores provinciales— acuerden la convocatoria. La sesión se daría en un contexto en el que crece la presión sobre el Gobierno de Javier Milei por el uso intensivo de los DNU como principal herramienta de gestión.

La iniciativa que limita los decretos ya obtuvo dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por la senadora cordobesa Alejandra Vigo. El texto establece un plazo de 90 días corridos para la aprobación en ambas cámaras. En caso de no cumplirse, el decreto se considerará “derogado”. Además, dispone que el rechazo en una sola cámara lo deja automáticamente sin efecto.

Por otro lado, la oposición intentará insistir con el proyecto que declara la emergencia en discapacidad, previamente vetado por Milei, pero que ya cuenta con media sanción en Diputados. Para su aprobación se necesitan dos tercios en la Cámara alta, un escenario que las bancadas opositoras consideran prácticamente asegurado.

En paralelo, al Senado ingresaron la semana pasada otros proyectos provenientes de Diputados: uno que incrementa las penas por delitos de evasión y otro que propone modificar el huso horario, impulsado por el radical Julio Cobos. El primero tendrá tratamiento en comisión, mientras que el segundo se encamina a quedar archivado.

De confirmarse la sesión, el Senado se convertirá en el epicentro del choque político entre la oposición y el Gobierno, que ve en riesgo su principal herramienta de gestión y enfrenta un bloque opositor con capacidad de articular mayorías.