Europa anuncia la entrada en vigor provisional del acuerdo con el Mercosur

La Unión Europea anunció la entrada en vigor provisional del acuerdo con el Mercosur tras la ratificación de Argentina y Uruguay. El tratado, negociado durante más de dos décadas, busca crear uno de los mayores mercados de libre comercio del mundo.

El acuerdo con el Mercosur comenzará a aplicarse de manera provisional luego de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmara en Bruselas la activación de la parte comercial del tratado entre la Unión Europea (UE) y el bloque sudamericano. La decisión llega tras la ratificación del pacto por parte de Argentina y Uruguay y marca un nuevo paso en un proceso negociado durante más de 25 años.

El acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— es considerado uno de los tratados comerciales más ambiciosos del mundo. Las negociaciones comenzaron en 1999 y atravesaron múltiples etapas políticas y económicas antes de alcanzar un texto final en los últimos años.

El pacto prevé la creación de un mercado ampliado que podría involucrar a más de 700 millones de consumidores, con una progresiva eliminación de aranceles y mayores oportunidades comerciales entre ambos bloques.

La Comisión Europea ya había anticipado que el acuerdo podría aplicarse provisionalmente una vez que al menos uno de los países del Mercosur completara su ratificación. Ese escenario comenzó a concretarse tras la aprobación parlamentaria en Argentina y Uruguay.

Durante una declaración en la sede de la Comisión Europea, Von der Leyen confirmó que el organismo avanzará con la aplicación provisional del tratado.

“Ya lo he dicho antes: cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos. Sobre esa base, la Comisión procederá ahora a la aplicación provisional”, afirmó la funcionaria alemana.

La presidenta del Ejecutivo comunitario aclaró que esta fase inicial no implica la entrada en vigor definitiva del acuerdo. Según explicó, el tratado solo será plenamente válido cuando el Parlamento Europeo otorgue su consentimiento formal.

En paralelo, el texto del acuerdo fue remitido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar su compatibilidad con los tratados comunitarios, un proceso legal que podría extenderse durante varios meses o incluso años.

La decisión de avanzar con la aplicación provisional no estuvo exenta de controversias dentro del bloque europeo. Algunos países y sectores productivos manifestaron su preocupación por el impacto que el acuerdo podría tener sobre la agricultura europea.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó su desacuerdo con la medida y calificó la decisión de la Comisión Europea como “una mala sorpresa”, cuestionando que se avance pese a la oposición de algunos Estados miembros.

Las críticas provienen principalmente de organizaciones agrícolas que temen una mayor competencia por parte de productos agropecuarios sudamericanos, especialmente carne, azúcar y aves, que podrían ingresar al mercado europeo con menores aranceles.

Sin embargo, defensores del acuerdo sostienen que el tratado es estratégico para fortalecer el comercio bilateral y diversificar las relaciones económicas de Europa en un contexto global marcado por tensiones comerciales y cambios geopolíticos.

El acuerdo prevé una reducción gradual de aranceles en la mayoría de los bienes comercializados entre ambos bloques, lo que podría beneficiar tanto a exportadores agrícolas sudamericanos como a industrias europeas.

Para el Mercosur, el acceso ampliado al mercado europeo representa una oportunidad para incrementar exportaciones de productos agroindustriales y materias primas. En sentido inverso, empresas europeas podrían ganar mayor presencia en sectores como automotriz, tecnología y maquinaria industrial en Sudamérica.

A pesar de la aplicación provisional anunciada por Bruselas, el proceso de ratificación aún no está completamente cerrado. El Parlamento Europeo deberá votar el acuerdo y varios países miembros deberán completar sus propios procedimientos internos antes de que el tratado entre en vigor de manera definitiva.

Mientras tanto, la implementación inicial permitirá comenzar a aplicar parte de los beneficios comerciales previstos, consolidando uno de los proyectos de integración económica más relevantes entre Europa y América del Sur.