Sexualidad en pareja: “Cuando tocamos un cuerpo tocamos una historia”, explican los expertos

La sexualidad dentro de la pareja no puede pensarse separada del vínculo emocional. “Cuando tocamos un cuerpo tocamos una historia”, explicó la licenciada en Psicología, terapeuta de pareja y sexóloga clínica Silvina Gozzo, integrante del equipo de CONSEXUAR, durante una entrevista en el programa “123”, conducido por los periodistas Paula Atlante y Pablo Galeano en Radio UBA (87.9 FM).
Según Gozzo, uno de los interrogantes más frecuentes en la consulta profesional es cómo mantener vivo el deseo sexual dentro de una relación estable. “Lo que define a la pareja es también el vínculo sexual. Cuando hablamos de amor, de compañerismo o de proyecto de vida, el sexo sigue siendo una forma de conexión”, señaló.
La sexualidad como parte del vínculo
La especialista explicó que muchas terapias de pareja evitan abordar directamente la sexualidad, aun cuando forma parte central del vínculo.
“En la terapia de pareja muchas veces no nos metemos con la sexualidad. Y el sexo es otro modo que tenemos de vincularnos”, afirmó.
Para Gozzo, el funcionamiento sexual no puede analizarse sin considerar la seguridad emocional dentro de la relación. Desde la perspectiva de la teoría del apego desarrollada por el psiquiatra John Bowlby, explicó que las parejas buscan un vínculo que funcione como espacio de refugio.
“La pregunta que circula en las parejas es: ‘¿estás ahí para mí?’ Cuanto más seguro es ese vínculo, mayor posibilidad hay de atravesar dificultades y también de explorar lo sexual”, indicó.
El deseo también cambia con el tiempo
La sexóloga sostuvo que la sexualidad no es estática, sino que evoluciona con las etapas de la vida.
“A medida que atravesamos distintas etapas, la sexualidad se va modificando. Cambian nuestras experiencias y también cambia el cuerpo”, señaló.
Esto implica que las parejas deben adaptarse a transformaciones personales y generacionales.
“La sexualidad es muy dinámica. Depende de nuestras experiencias, de nuestra historia y también del contexto cultural en el que nos desarrollamos”, explicó.
El problema de las señales confusas
En el trabajo terapéutico, Gozzo observa con frecuencia patrones de interacción que generan distancia en la pareja.
“Muchas veces se producen señales que se malinterpretan. Alguien espera algo pero no lo dice por miedo al rechazo”, explicó.
La especialista ejemplificó con situaciones cotidianas: uno de los miembros evita acercarse por temor a incomodar al otro, o interpreta un gesto como rechazo cuando en realidad no lo es.
“Empiezan a generarse ciclos donde las emociones negativas —como miedo o vergüenza— hacen que las personas se pongan a la defensiva”, dijo.
Mentiras y terapia de pareja
Consultada sobre la posibilidad de trabajar en terapia cuando existe ocultamiento o infidelidad, Gozzo señaló que la falta de claridad afecta directamente la conexión emocional.
“El ocultamiento y los secretos tienen efecto en la relación. En un vínculo íntimo eso recorta la posibilidad de conexión profunda”, sostuvo.
Si bien cada pareja puede decidir continuar la relación en determinadas condiciones, explicó que la terapia de pareja requiere cierto nivel de honestidad.
“Hacer una terapia de pareja mintiendo no tiene mucho sentido”, afirmó.



