Privatización de la Vía Navegable Troncal: tres ofertas en licitación

La privatización de la Vía Navegable Troncal, eje central del comercio exterior argentino, avanzó con la apertura de sobres de la licitación internacional. Tres grandes empresas dragadoras presentaron ofertas en un proceso supervisado por organismos de la ONU.

El Gobierno argentino recibió tres ofertas en la licitación internacional para la privatización de la Vía Navegable Troncal, la ruta fluvial por la que circula cerca del 80% del comercio exterior del país. El proceso, que cuenta con respaldo técnico de la ONU, definirá la concesión por 25 años de una infraestructura estratégica para la logística y las exportaciones argentinas.

La Vía Navegable Troncal del río Paraná, conocida comúnmente como la hidrovía, es uno de los corredores logísticos más importantes de Sudamérica. A través de este sistema fluvial se transporta aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas, principalmente granos, derivados industriales y productos agroindustriales.

La modernización, mantenimiento y operación de esta infraestructura es considerada estratégica para la competitividad del país. La licitación actual busca asegurar inversiones de gran escala para mejorar el dragado, la señalización y las condiciones de navegación de la traza fluvial.

El proceso es impulsado por el Gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, organismo encargado de administrar las políticas portuarias y de transporte fluvial en Argentina.

La apertura de sobres confirmó la participación de tres empresas internacionales especializadas en dragado, consideradas entre las más importantes del mundo en este tipo de obras.

Las ofertas fueron presentadas por:

  • Jan De Nul NV (Bélgica)
  • Grupo DEME (Bélgica)
  • DTA Engenharia (Brasil)

Estas compañías compiten por quedarse con la concesión del sistema fluvial durante 25 años, período en el cual deberán realizar obras de mantenimiento, dragado y señalización del corredor logístico.

Según estimaciones oficiales, el proyecto implicará inversiones cercanas a los 10.000 millones de dólares a lo largo del contrato, bajo un esquema en el que el riesgo empresarial será asumido por el sector privado y sin aval directo del Estado.

El proceso se desarrolló mediante un sistema de licitación de tres sobres: el primero evalúa la capacidad técnica y financiera de los oferentes; el segundo analiza el plan de trabajo y las soluciones técnicas propuestas; y el tercero determina la oferta económica.

Uno de los elementos destacados del proceso es la participación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo que colaboró en la elaboración del pliego licitatorio y en la supervisión técnica del procedimiento.

El objetivo fue garantizar estándares internacionales de transparencia y competitividad en la adjudicación.

La licitación también recibió respaldo de múltiples actores del sector productivo, entre ellos:

  • la Bolsa de Comercio de Rosario
  • la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC)
  • la Cámara de Puertos Privados Comerciales
  • la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas

Asimismo, gobiernos provinciales vinculados al corredor fluvial —como Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y Buenos Aires— acompañaron el proceso debido a la relevancia económica de la hidrovía para las economías regionales.

La privatización de la Vía Navegable Troncal es considerada por el Gobierno como una de las concesiones de infraestructura más importantes de la historia reciente del país.

Entre los objetivos centrales del proyecto se destacan:

  • permitir que buques de mayor calado operen con mayor eficiencia
  • reducir los costos logísticos del comercio exterior
  • mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas

Tras la apertura de sobres, el Ejecutivo iniciará ahora la evaluación técnica y económica de las propuestas. Una vez concluido ese análisis, se procederá a la adjudicación y a la firma del contrato de concesión con la empresa ganadora.

La expectativa oficial es que la modernización del corredor fluvial genere mayor eficiencia logística y una reducción de costos para las cadenas exportadoras, en un contexto en el que la infraestructura portuaria y fluvial se vuelve clave para el desarrollo económico del país.