Quirno aseguró que Argentina no romperá relaciones con Brasil

El canciller Pablo Quirno aseguró que Argentina no analiza romper relaciones con Brasil pese al fuerte enfrentamiento entre Javier Milei y Lula da Silva. Dijo que se trata de una disputa política e ideológica que no será llevada al plano institucional.
El canciller Pablo Quirno descartó este miércoles cualquier posibilidad de que Argentina rompa relaciones diplomáticas con Brasil, en medio de la creciente tensión entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. Desde Buenos Aires, el funcionario sostuvo que el conflicto responde a diferencias políticas e ideológicas entre ambos mandatarios y remarcó que el vínculo bilateral no será llevado al terreno institucional.
La posición expresada por Quirno apunta a contener el impacto diplomático del enfrentamiento público entre Milei y Lula, que en los últimos días volvió a generar fuertes declaraciones cruzadas. El Gobierno argentino busca mantener separados los desacuerdos políticos de la relación histórica entre ambos países.
La relación entre Milei y Lula atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión desde el inicio de la actual gestión argentina. Los dos presidentes mantienen profundas diferencias respecto de cuestiones políticas, económicas e ideológicas, que se trasladaron en reiteradas oportunidades al debate público.
El nuevo episodio de confrontación generó además una reacción del Gobierno brasileño. El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, cuestionó las declaraciones de Milei y sostuvo que los ataques contra Lula terminan perjudicando a la Argentina y a sus propios ciudadanos.
En paralelo, el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Glinternick Bitelli, fue llamado a consultas por Itamaraty como señal de protesta frente a las expresiones del mandatario argentino.
En declaraciones radiales a las que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, Quirno buscó poner un límite a la escalada y aseguró que “no hay chance de romper relaciones” con Brasil.
El canciller explicó que la Argentina interpreta el enfrentamiento como una diferencia política entre los presidentes y no como un conflicto entre los Estados. “No llevamos esto al plano institucional; dejamos la disputa en un tema electoral, en una diferencia ideológica”, afirmó.
De esta manera, el Gobierno pretende preservar los canales diplomáticos y evitar que las diferencias personales y políticas entre Milei y Lula deriven en un deterioro estructural de la relación bilateral.
Quirno también respondió a los cuestionamientos formulados por Alckmin. Consideró que las afirmaciones del vicepresidente brasileño constituyen “juicios de valor” y defendió la autonomía de cada país para definir sus políticas.
“Nosotros pensamos que lo que está haciendo Lula en Brasil no es lo que corresponde, pero son un país soberano y ellos toman sus decisiones y nosotros las nuestras”, sostuvo.
El canciller también vinculó la política exterior argentina con el posicionamiento internacional que impulsa Milei desde el comienzo de su gestión. En ese sentido, definió al Presidente como “un defensor global de las ideas de la libertad” y destacó su respaldo a los cambios políticos producidos en distintos países de la región.
Quirno puso además especial énfasis en el vínculo con Estados Unidos y en la relación política entre Milei y el presidente Donald Trump. Según explicó, la Argentina mantiene una “alianza estratégica” con Washington sustentada tanto en intereses comunes como en la afinidad política entre ambos mandatarios.
Para el Gobierno, ese posicionamiento forma parte de una estrategia internacional más amplia, en la que Milei busca consolidarse como una de las principales referencias de la derecha política en América Latina.
El principal desafío para la diplomacia argentina será evitar que el enfrentamiento verbal entre Milei y Lula termine afectando áreas concretas de la relación bilateral. Brasil es uno de los principales socios comerciales de la Argentina y mantiene vínculos económicos, políticos y sociales de enorme relevancia para ambos países.
En ese contexto, la decisión de mantener la disputa fuera del ámbito institucional busca preservar los canales diplomáticos mientras continúan las diferencias entre los dos gobiernos.
Quirno, además, manifestó su expectativa de que el embajador brasileño llamado a consultas regrese a Buenos Aires “lo antes posible”, una señal que podría contribuir a reducir la tensión y recuperar cierta normalidad en el vínculo bilateral.
Por ahora, el Gobierno argentino sostiene que las diferencias entre Milei y Lula no ponen en riesgo las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil. La evolución del conflicto dependerá, en buena medida, de la intensidad que adopten las próximas declaraciones de ambos mandatarios y de la capacidad de sus cancillerías para evitar una nueva escalada.



